INSCRIPCION DE LA DESCUBRIDORA EN CHAÑARCILLO (19 DE MAYO DE 1832)
Juan Godoy su hermano José y don Miguel Gallo Vergara, inscriben ante el juez de minas de Don Agapito Vallejos, las pertenencias mineras halladas, en el Mineral de Chañarcillo, con el nombre de La Descubridora.
El 10 de junio de 1808, el minero Santiago Escuti, obtuvo una concesión en Chañarcillo, para establecer y amparar un ingenio de fundición de cobre.
En 1818, había dos ingenios en el lugar, uno de Santiago Escuti y el otro de Miguel
Gallo. Hay diferentes versiones acerca del descubrimiento de Chañarcillo, aunque muchos se lo atribuyen derechamente a Juan Godoy, quien se ha llevado toda la gloria.
Entre las versiones, algunos aseguran que fue una simple casualidad, y otros la secreta revelación de una india, o el esfuerzo de un porfiado cateador.
Flora Normilla, india del Pueblo de San Fernando, levantó su choza a principios del siglo XVIII, en la Punta de Pajonales. La india pastoreaba sus cabras, no había lugar en que su pié nómade, no hubiera dejado rastro. Se dice que, en la búsqueda de una de sus cabras extraviadas, ella descubrió el secreto de la gran riqueza. Por su sangre indígena, suspicaz y reservada, no dijo ninguna palabra a nadie.
El descubrimiento de Chañarcillo, se puede relatar como un cuento o una leyenda, ya que se dice que Juan Godoy tras perseguir a una manada de guanacos, se sentó a reposar bajo la sombra de un árbol cuando reparó en una cueva, y creyó que pertenecía a las chinchillas, extrajo de ella una roca de extraño peso, que al ser observada con atención, resultó ser un peñasco de plata pura.
Otra versión más asombrosa nos dice que, mientras descansaba, se le acercó un zorro rojo, custodio del mineral. Juan Godoy, al verlo lo alejó lanzándole un peñasco, pero se extrañó al notar que la piedra pesaba mucho más de lo habitual, el zorro rojo al notar que Juan Godoy, se daba cuenta de este hecho, había huido lanzando una simpática carcajada.
Pero, sin duda la versión más aceptada sobre el descubrimiento, nos dice que la madre de Juan Godoy, Flora Normilla, sabia la ubicación de este rico mineral, el historiador Carlos María Sayago, nos dice que antes de morir Flora Normilla, había entregado la información a Juan Godoy, con expresas instrucciones de hacer partícipe de ella a Miguel Gallo Vergara. El mismo Juan Godoy, una vez descubierto el mineral y ante la consulta de qué papel tendría su madre en el descubrimiento, solo se sonrió. Sea cualquiera la versión correcta, lo cierto es que Chañarcillo había sido descubierto.
FUENTE: Diccionario Historico Efemerico de Atacama